Fernán Quirós dijo que el índice R0 bajó de 1,1 a 0,95% en la Ciudad

El ministro de Salud porteño admitió también una merma en los testeos porque “no hay tantos candidatos para hisopar”.

El ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, reveló que el índice de contagiosidad, más conocido como R o R0, bajó de 1,1 a 0,95 por ciento.

“Llevamos prácticamente 10 días con el R debajo de 1, hoy en 0,95, lo que significa que hay una tendencia leve pero sostenida al descenso de casos, lo cual no quiere decir que hemos pasado lo peor, porque todavía el número de casos es muy alto y todavía tenemos que insistir en la estrategia de rastreo, testeo y aislamiento”.

Según explicó Quirós, esto obedece a que la Ciudad está testeando a todos los convivientes o contactos estrechos de los confirmados. “Detectamos 200 personas por día que son asintomáticas, esto significa que no tiene riesgo y una evolución leve o sin molestia”, añadió

“Semana a semana hemos ido aumentando la capacidad de testeos y la realización de test por día. Pero hubo un pequeño descenso en la última semana que tiene que ver con no tener tantos candidatos para hisopar, y eso tiene que ver con la evolución de la curva epidemiológica”, explicó el funcionario durante una conferencia de prensa.

Asimismo, Quirós fue cauto y dijo que “no se ha terminado nada”, al referirse al amesetamiento de la curva de contagios de coronavirus en el distrito, y, tras pedir a la ciudadanía “seguir cuidándose”, remarcó que recién “cuando aparezca un tratamiento efectivo o llegue la vacuna” habrá “un escenario diferente”.

“Aquí no se ha terminado nada, no estamos de vacaciones, estamos en el lugar alto de la curva de contagios, con un amesetamiento y tendencia al descenso, pero no hemos resuelto nada de la epidemia en la Ciudad”, afirmó Quirós.

El funcionario porteño se refirió al aumento de casos dado a conocer ayer por el Ministerio de Salud de la Nación pero aclaró que “eso fue a nivel nacional, no en la Ciudad”. “De todos modos -agregó- mantenemos la guardia alta y recién cuando hayan descendido críticamente la cantidad de casos o aparezca la vacuna será otra la situación”.ç

En tanto, la ocupación de camas de terapia intensiva es del 62%, informó hoy el Ministerio de Salud porteño. En ese marco, se precisó que en el sistema de salud pública están ocupadas 279 camas críticas sobre un total de 450, mientras en los casos moderados la ocupación es de 47,9% (719 sobre 1.500 disponibles) y en los leves 33% (1.653 sobre 5.000).

En cuanto a la tasa de letalidad, es decir el porcentaje de decesos sobre diagnósticos positivos, se indicó que se ubica en 2,4%. También, comunicaron que 357 pacientes fueron dados de alta ayer, con lo cual suman 27.634 las personas recuperadas desde el inicio de la pandemia.

En este contexto, Quirós se refirió también al carnet sanitario como el que implementará el intendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, para quienes visiten Mar del Plata en el verano. Según la iniciativa, el municipio le exigirá a los turistas un hisopado previo para verificar que no porten el coronavirus.

Para el ministro porteño ese método no es preventivo y desaconsejó su aplicación. “Pedir una PCR para la circulación ciudadana no es una forma segura de cuidarnos. El estudio no garantiza nada porque uno puede tener una PCR negativa hoy, estar incubando la enfermedad y en tres días tener la enfermedad”.

El ministro recomendó que para la circulación ciudadana es mejor aislarse y cuidarse. “Deberíamos todos hacer un esfuerzo para no solicitar estudios que luego sean dificultosos para realizar y que sea una limitación grave para todo el mundo que quiera moverse de un lado al otro”, enfatizó.

Finalmente, Quirós dijo que “el acompañamiento en los últimos días de vida de un paciente es indispensable para la dignidad y el cuidado humano” y “es algo que nos preocupa severamente”.

“Es complejo lograrlo, pero estamos trabajando en cómo poder avanzar al respecto”, reconoció el ministro al tiempo que ratificó su apoyo al proyecto de ley del legislador Facundo Del Gaiso para avanzar con un protocolo que permita la visita a las personas en situación muy crítica y “que tengan un despedir digno y humano como corresponde”.