Cooperativa Correcaminos: de Saavedra a Barracas en un proyecto de inclusión social y cuidado del ambiente

Retiran los residuos puerta a puerta, previo acuerdo con los vecinos.

La Cooperativa Correcaminos busca puerta a puerta en toda la Ciudad de Buenos Aires los materiales reciclables de los vecinos que, por el aislamiento social, no pueden salir de sus casas para llevarlos a Puntos Verdes u otros sitios similares. Luego los trasladan al centro de tratamiento en Barracas para separarlos, compactarlos y revenderlos.

Vecinos de Saavedra plantearon la falta de lugares donde depositar reciclabes ante este medio y contaron que al final dieron con esta cooperativa. “Van hasta tu casa, previo acuerdo de día y horario. Lo ideal es que se junten de a varios vecinos si viven en un edificio o con los de la cuadra, por una cuestión de logística”, nos contaron.

Para ampliar sobre la dinámica de Correcaminos, hablamos con Ricardo “Coco” Niz, fundador de esta iniciativa, que en la actualidad es el sustento de 53 familias.

“Soy cartonero, vivía bajo un puente. Nada me servía de los programas de inclusión social. Todos me invitaban a cobrar un plan solamente. Por eso, armé un programa cooperativo. Invité a mis compañeros indigentes con la intención de generar una cooperativa que, cuidando el ambiente, retire residuos de los vecinos puerta a puerta. Pensamos en vivir rentablemente, que la cooperativa sirva”.

“La pandemia es un escenario excelente para atender a toda la comunidad que no tiene repuesta del servicio del Estado ni de cooperativas, que no salen por prevención. La necesidad que tenemos nos hace salir con los permisos pertinentes a levantar los materiales, siempre con protocolos como distancia social, barbijos, nada de abrazos solo una sonrisa a la distancia”.

“Proponemos a los vecinos retirar los residuos desde los domicilios o coordinar una esquina en una franja de una hora, por ejemplo. En ese momento se pueden acercar los vecinos de un edificio o una cuadra y traer sus residuos reciclables. Nos encargamos que la vía pública quede limpia”.

“Todos esos residuos luego los llevamos a una planta de tratamiento que hay en el barrio de Barracas. Con este proyecto viven 53 familias. Buscamos poder vivir de esta actividad, superarnos con un trabajo honesto, rentable digno solidario”.