Denuncian despidos masivos e incumplimiento de pagos en el colegio Norbridge de Saavedra

16 trabajadores de la institución de la calle Estomba fueron cesanteados este verano, pese a la prohibición.

Trabajadores docentes y no docentes del Colegio Norbridge de Saavedra denuncian despidos masivos e incumplimientos en los pagos de la liquidación final. Aseguran que los cesanteados llegan a 16 entre finales del año pasado y comienzos de este 2021. De acuerdo a su testimonio, desde la institución no dan respuesta pasados casi 20 días del envío de los telegramas.

“Todo se empezó a gestar el año pasado durante la pandemia. Antes de que salga el acuerdo con las cámaras de escuelas privadas que impedía los aumentos, buscaron aumentar la cuota. Después suspendieron a ocho docentes, pero conseguimos después que al menos cobren el 50 por ciento del sueldo tras una lucha gremial”, contó Pablo Quinteros, uno de los despedidos del colegio de Estomba 4060.

Estos hechos habían sido narrados por Saavedra Online, desde donde se mencionó la plataforma virtual creada por los afectados para normalizar la situación laboral.

De acuerdo al docente, los finales de 2020 se vivieron con “mucho malestar” debido a la situación. Y entre diciembre del año pasado y estas primeras semanas de 2021, fueron llegando los telegramas de despidos a miembros del personal docente y no docente, alcanzando a 16 de ellos/as.

“Nos despidieron sin causa, pero no se están haciendo cargo de la indemnización. En el telegrama dijeron que fue por causa mayor, porque se redujo la matrícula. Pero fuentes de la escuela nos dicen que despidieron más gente que los cursos que efectivamente se cerraron. Y de hecho, están buscando nuevos profesores. Osea que los despidos tienen que ver con el reclamo del año pasado”, agregó el docente.

A la situación interna del establecimiento se suma la normativa general, prolongada por el Gobierno nacional hasta el 31 de diciembre de este año, que prohibe los despidos. De hecho, en su artículo 2, el Decreto 39/2021 habla de la prohibición de las cesantías “sin justa causa y por los causales de falta o disminución de trabajo o fuerza mayor”.

Según Quinteros, “en mi caso, el despido fue el 31 de enero, y pese a que había plazo hasta el 4 de febrero, aún no se cobró nada de la liquidación. “Yo trabajé tres años en la escuela. La semana pasada envié una intimación por telegrama, esta venció y sigo sin noticias. La apoderada legal no atiende el teléfono ni responde mails. Están en derecho de no querer contar más con nosotros, pero deben pagar lo que corresponde. No hay ni voluntad de diálogo de parte de las autoridades”, precisó.

En ese sentido, destacó que hay colegas suyas que, con mucha antigüedad, ni siquiera fueron autorizadas a ingresar al colegio a retirar pertenencias suyas que habían quedado en la institución.