Crecen las quejas por el olor en el agua y AySA radicó una denuncia: “Somos los principales damnificados”

En redes sociales aseguran que ni los filtros hogareños sirven y que deben acudir al consumo de agua mineral.

En las últimas horas la empresa Aysa informó que radicó una denuncia ante la Unidad Fiscal de Medio Ambiente, mientras crecen las quejas de los usuarios por el olor en el agua, que comenzó en septiembre de 2019, por lo que cumple un año en estos días. Saavedra Online publicó por primera vez acerca de esta problemática en octubre último.

Sin embargo, desde Aysa sostienen que el olor se registró también “por algunas horas” más atrás en el tiempo, como 2003 y 2009, y que en la actualidad se relaciona con un “nivel muy bajo del Paraná” que “está en niveles mínimos históricos”, según explicó el ingeniero Danilo Zanata Director de plantas y establecimientos de Aysa, en declaraciones a La Red (AM 910).

Zanata explicó que debido a que el Paraná “está por debajo de los valores normales, hay mayor influencia de la contaminación que está en la costa de Buenos Aires, más el aporte que pueda venir de los ríos Luján y Reconquista”.

El directivo de la empresa aseguró que “el agua es totalmente segura, aunque no es agradable el olor y el sabor. De todas maneras, cumple con todos los parámetros bioquímicos del marco regulatorio. Por su parte, han intensificado los muestreos y análisis correspondientes, lo que brinda una cierta tranquilidad, ya que el agua es segura y no hay riesgo”.

“Presentamos una denuncia para la investigación de delitos contra el medioambiente, porque somos los principales damnificados con la situación”, agregó Zanata.

Por su parte, la ingeniera en alimentos Érica Pitaro Hoffman, no se está cumpliendo con el Código Alimentario Argentino, que en su artículo 982, indica que el agua potable de suministro público tiene que “presentar sabor agradable y ser prácticamente incolora, inodora, límpida y transparente” y -lo más importante en este caso- “sin olores extraños”.

“Lo están incumpliendo porque tiene olor. Y en algunos casos sale incluso con color, sale como con residuos. La queja mayor es el olor y el gusto como a aceite de oliva”, dice a Clarín Pitaro Hoffman.

En redes sociales y en plataformas como Change.org, se multiplican las quejas de residentes de distintos barrios porteños y localidades bonaerenses. Muchos usuarios explican que debieron recurrir al agua mineral, que los filtros no solucionan el problema y que hasta bañarse es desagradable por el olor en el agua.