El Gobierno nacional quiere recuperar el terreno de Triunvirato y Roosevelt

Fue transferido a Ciudad para que lo remate a fin de hacer edificios. Allí funcionó la Asamblea de Villa Urquiza, negocios particulares y viviendas ferroviarias, que fueron desalojadas.

El Gobierno nacional hizo pública su voluntad de recuperar varios inmuebles públicos que el expresidente Mauricio Macri transfirió a la administración de la Ciudad de Buenos Aires. Uno de ellos es el lote ferroviario de Triunvirato y Roosevelt, al lado de la estación Villa Urquiza del tren Mitre.

Apenas asumió la gestión del presidente Alberto Fernández las nuevas autoridades de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) empezaron a analizar las transferencias. El Ministerio del Interior, a cargo de Eduardo “Wado” De Pedro, espera los resultados finales para hacer el reclamo a la CABA.

Desde el Gobierno porteño aseguran que el traspaso de tierras fue legal. Dicen que Nación transfirió las tierras para que Ciudad las remate a fin de obtener dinero para cancelar prestamos por obras como el Paseo del Bajo.

El vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli, dijo a La Nación: “Fue una herramienta de pago con la que Nación abonó obras de su responsabilidad que realizó el gobierno de la Ciudad. Si no están de acuerdo con esa herramienta les devolvemos los inmuebles contra el pago de aquellas obras”.

En el caso del terreno de Villa Urquiza, la Legislatura porteña aprobó en 2017 una ley para rezonificar el terreno ferroviario, a fin de permitir la edificación de inmuebles en altura. La intención en ese entones era que el 65% del terreno sea espacio público (verde o cementado).

El Gobierno nacional, mediante la AABE, puso el inmueble en remate varias veces. Luego lo transfirió a Ciudad para que esta administración haga la subasta. Nunca se concretó.

En paralelo, se procedió a desalojar de ese terreno a la Asamblea de Villa Urquiza, que desde 2002 funcionaba en el inmueble que perteneció a la Pizzería La Ideal. También desalojaron negocios de la cuadra y hasta viviendas, que pertenecían a descendientes de trabajadores ferroviarios.