Los vecinos habían denunciado al femicida de Villa Urquiza por amenazarlos con un hacha

Se trata del joven que asesinó a su madre a golpes.

Luciano Delicavo, el vecino de Villa Urquiza detenido por el crimen de su madre, a quien mató tras una golpiza días atrás, había sido denunciado por sus vecinos por reiteradas amenazas, entre ellas, varias con armas blancas y una en particular con un hacha.

Los vecinos del inmueble de la calle Cullen al 5300, donde vivía Alicia Mabel Amore -la víctima, de 58 años- con su hijo ahora detenido, describieron ante la fiscal de Primera Instancia en lo Penal, Contravencional y de Faltas 1, Verónica Andrade, varios de los hechos de violencia de los que fueron víctimas, al declarar como testigos en la causa por femicidio.

De acuerdo con la información brindada por fuentes policiales, el acusado había sido denunciado anteriormente tanto por los ataques cometidos contra su madre como por hechos de violencia hacia los vecinos, a quienes amenazaba constantemente con cuchillos y otros elementos potencialmente peligrosos, entre ellos un hacha.

Sobre el ataque cometido contra Amore el 28 de agosto último y que derivó en la muerte de la mujer el 1º de este mes en el hospital Pirovano, los voceros informaron que fueron también los vecinos quienes alertaron a la policía al escuchar los gritos de la mujer.

Los efectivos de la Comisaría Vecinal 12C de la Policía de la Ciudad acudieron al lugar y encontraron a la mujer en la entrada de su departamento, golpeada, con distintos traumatismos y hemorragias, por lo que rápidamente fue hospitalizada y detuvieron a su hijo.

Inicialmente la fiscal Andrade inició una causa por tentativa de femicidio y solicitó la historia clínica de la mujer, de la que surgió que tenía severas lesiones, entre ellas en el hígado, que finalmente le produjeron la muerte. Al conocerse el fallecimiento de Amore, la fiscal le imputó a su hijo el delito de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por violencia de género (femicidio) y le dictó la prisión preventiva.

Horas después del hallazgo, Delicavo fue liberado y por el agravamiento del estado de salud de su madre volvió a ser detenido a la mañana siguiente. Amore falleció como consecuencia de los golpes recibidos, y su hijo quedó imputado por el delito de femicidio doblemente agravado por el vínculo y por violencia de género.