Tragedia en la plaza del Poli de Manuela Pedraza: tras una pelea, asesinaron a un joven “por una campera rota”

El hecho ocurrió días atrás. El autor del crimen se entregó a la Policía en Recoleta. El asesino y su víctima, de 26 años, se conocían de la infancia. Su familia reclama Justicia por Alan.

El 4 de noviembre por la noche el joven vecino de Saavedra, Alan Aparicio, de 26 años, fue asesinado de dos puñaladas en la Plaza General Francisco Ramirez, contigua al Polideportivo de Manuela Pedraza y Crámer, en Nuñez.

En diálogo con Saavedra Online, su madre, Graciela Beatriz Rodríguez, contó que el agresor es un muchacho de la misma edad que su hijo, y ambos se conocían desde la primera infancia.

“Lo mató por una campera rota”, lamenta Graciela. Alan murió en el Hospital Pirovano minutos después de recibir dos puñaladas, una en el estómago y otra en el tórax.

Graciela dijo a este portal que el agresor se entregó a las autoridades el domingo 8 de noviembre, luego de permanecer varios días prófugo. Fuentes del Ministerio de Justicia y Seguridad porteño precisaron a este portal que lo hizo en la Comisaría Vecinal 2B, de Recoleta, donde quedó detenido e imputado por homicidio.

El parte policial, al que tuvo acceso este medio, resume sobre lo ocurrido: “Se presentó en la oficina de Guardia de esta seccional policial, una persona que se identificó, quien expresaba que venía a entregarse en razón de que (…) circunstancias en las que estaba ingiriendo bebidas alcohólicas con unos amigos se genero una gresca con uno de ellos, tomando un elemento corto punzante y lesionando a uno de los masculinos, en virtud de que estaba defendiéndose de una agresión, para luego retirarse del lugar al finalizar la contienda. Que posteriormente ingreso a la red social Facebook, tomando conocimiento por comentarios que la pelea había terminado mal y que el masculino lesionado había fallecido, razón por la que se dirigió hasta el domicilio de su progenitora”.

Por su parte, Beatriz contó que el conflicto comenzó un día antes, cuando en esta plaza amenazaron con un arma de fuego al hermano menor de Alan. Al día siguiente – el miércoles-, a su regreso del trabajo, Alan se acercó al lugar  para hablar con un grupo de muchachos y así saber quién había sido el que amenazó a su hermano. El joven, según cuenta Beatriz, les preguntó uno a uno hasta encarar a quien luego le daría las puñaladas.

“No seas ortiva, si sabés dónde están [los autores de la amenaza], decime”, habrían sido las palabras de Alan con esta persona. Su madre dice, en base a tres testigos, que el joven se tomó a mal que le digan “ortiva”, así que empezó a pelearse a piñas con Alan.

Otros jóvenes lograron separarlos. En esta pelea, al agresor se le rompió la campera que llevaba puesta. Esto lo habría enfurecido y sería el motivo que lo llevó a buscar un cuchillo para vengarse.

En ese momento, Alan hablaba con su novia por celular. Al cortar quiso agarrar su mochila, pero el agresor se lo impidió y empezó a empujarlo y llevarlo hasta una pared que separa el skatepark de la cancha de básquet. Allí lo apuñaló dos veces.

Según el relato de su madre, Alan quedó tendido en el suelo. Otros jóvenes se acercaron a ayudarlo. El agresor se subió a una moto y desde allí amenazó a los presentes para que no dijeran nada de lo sucedido porque si no él los “iba a matar a todos”.

La madre por eso cuenta a este medio que hay dos personas que declararon en la causa, pero quedan tres testigos clave que todavía no lo hicieron por miedo.

El agresor, según el parte policial, dijo que luego de la pelea se retiró del lugar y “que posteriormente ingresó a la red social Facebook, tomando conocimiento por comentarios de la pelea había terminado mal y que el masculino lesionado había fallecido, razón por la que se dirigió hasta el domicilio de su progenitora”.

Graciela le pide a las autoridades, por lo pronto, que le devuelvan la mochila que era de Alan y que está en manos de las autoridades para investigar el hecho. Dice que ahí está el salario de varios días de trabajo del muchacho en la localidad de Pilar y un par de zapatillas nuevo. “En mi familia estamos sin trabajo por la pandemia”, explica.

Sobre este tema, fuentes de la Policía de la Ciudad señalan que es la Justiicia la única autoridad que define si devuelve y cuándo las pertenencias. Graciela agrega que este lunes fue a la fiscalía pero que nadie la recibió porque el lugar estaba cerrado.

Intervienen en la investigación del hecho la Fiscalía Criminal y correccional del Distrito Saavedra Nuñez, a cargo de José María Campagnoli, la División Homicidios de la Policía de la Ciudad  y el Juzgado Criminal y Correccional N° 30, a cargo de Vanesa Pelufo, secretaría N° 164, a cargo del Dr. Belderrain.