El Barrio
Un descubrimiento de científicas “contribuye al desarrollo futuro de vacunas y antivirales efectivos” contra el dengue
Investigadoras del CONICET, la UBA y el Instituto Leloir pudieron hacerlo gracias a la aplicación de nuevas tecnologías de microscopias avanzadas. El trabajo fue publicado por la revista ScientificReports de la editorial Nature.
En medio del peor brote de dengue del último lustro en la Ciudad de Buenos Aires y Sudamérica, un equipo liderado por Andrea Gamarnik, investigadora del CONICET y directora del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires (IIBBA, CONICET-Fundación Instituto Leloir), y Laura Estrada, investigadora del Instituto de Física de Buenos Aires (IFIBA, CONICET-UBA) y profesora del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FCEyN) de la UBA, logró visualizar por primera vez cómo se mueve y qué recorrido hace la proteína de una estructura que rodea el material genético del virus del dengue en una célula viva infectada, y cuya función es clave en el proceso de infección. El trabajo fue publicado por la revista ScientificReports de la editorial Nature.
La estructura se denomina cápside. “Mientras el virus infecta a una célula, se pudo captar cómo la cápside del dengue se produce y se acumula en tiempo real. El conocimiento que arroja este trabajo contribuye al desarrollo futuro de vacunas y antivirales efectivos”, señalaGamarnikyañade que los resultados del estudio fueron posibles mediante la aplicación de microscopias avanzadas desarrolladas por el grupo encabezado por Estrada, explica la Agencia CyTA-FIL.
La idea del trabajo surgió en un encuentro fortuito en un evento organizado por la Fundación Bunge y Born, donde el tema de conversación se centró sobre la visibilización de la mujer en la ciencia y la problemática de género. En ese contexto, la física Estrada y la viróloga Gamarnikse dieron cuenta que tenían intereses comunes y diagramaron un plan ambicioso de ciencia básica que demandó años de esfuerzo y dedicación.
Las científicas aunaron esfuerzos para resolver un problema concreto. El proyecto comenzó cuando Estrada propuso diseñar un microscopio a medida para estudiar proteínas del dengue y Gamarniksugirióhacer virus genéticamente modificados para poder estudiarlos con ese instrumento, expone la agencia.
Otras protagonistas del proceso fueron dos becarias doctorales del CONICET: la física Manuela Gabriel, integrante del grupo de Estrada, y la viróloga molecular Guadalupe Costa Navarro, del laboratorio de Gamarnik.
“Realizaron un trabajo formidable. Primero tuvieron que aprender a hablar un lenguaje común: Manuela aprendió de virus y Guadalupe sobre óptica y trayectorias de moléculas únicas. Los experimentos los planificaron y ejecutaron juntas, aprendiendo la una de la otra. Las reuniones de trabajo eran todo un desafío, los dos idiomas científicos debían fusionarse para poder interpretar y diseñar los experimentos. El resultado fue un éxito”, comentaGamarnik, distinguida en 2016 con el Premio internacional L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” y líder del equipo que semanas atrás desarrolló el test serológico “COVIDAR IgG” para detectar anticuerpos contra el coronavirus SARS-CoV-2 registrado en la ANMAT.
Del logro recién publicado también participaron Luana de Borba, investigadora del CONICET en el equipo de Gamarnik y Andrés Rossi, profesional adjunto del CONICET en el IIBBA y responsable del Servicio de Microscopía e Imágenes de la Fundación Instituto Leloir.


