El Barrio
Saavedra: proponen declarar de interés cultural a la “Casa Obopop”, un museo urbano de tecnología en desuso
Esta casa taller destacada se ubica en Pasaje Cisne 4011.
Un proyecto presentado en la Legislatura de la Ciudad busca reconocer como Sitio de Interés Cultural a un singular inmueble del barrio de Saavedra que, desde hace años, llama la atención de vecinos y turistas por igual. Se trata de la llamada “Casa Obopop”, ubicada en Pasaje Cisne 4011, cuya fachada está íntegramente intervenida con dispositivos tecnológicos en desuso.
La iniciativa —impulsada por la legisladora Noemí Geminiani junto a otros coautores— propone no solo otorgar este reconocimiento formal, sino también colocar una placa conmemorativa en el edificio, destacando su valor dentro del patrimonio cultural porteño.
La Casa Obopop es obra del artista Lucas Stoesssel, quien además es propietario del inmueble. Su intervención artística consiste en el recubrimiento total de la fachada con los llamados “obopops” —acrónimo de “Objetos de Botonera Obsoleta con perillas o palancas”—, una colección de dispositivos que van desde la década de 1960 hasta los primeros años del 2000. Entre las piezas más llamativas se encuentran antiguas calculadoras, teléfonos fijos, walkmans, cámaras analógicas y hasta un monitor IBM de los años ‘70.
Más que una intervención estética, el proyecto funciona como una suerte de museo a cielo abierto que invita a reflexionar sobre la velocidad del avance tecnológico y su impacto en la vida cotidiana. La acumulación de objetos, hoy obsoletos, genera un contraste con la era digital actual y despierta tanto nostalgia como curiosidad.
Obopop también es parte de Tejiendo Redes (TJR), un evento anual organizado por vecinos, comerciantes y artistas. Se trata de una jornada de talleres, estudios y comercios abiertos a la comunidad. “Se trata de que la gente se conozca, esto superó las expectativas”, había dicho a Saavedra Online el vecino, artista y modelo Lucas Stoessel.
Desde 2018, la propuesta adquirió además un carácter participativo: vecinos del barrio comenzaron a donar sus propios dispositivos en desuso, convirtiendo la obra en una construcción colectiva. Este proceso no solo fortaleció el vínculo comunitario, sino que también consolidó a la Casa Obopop como un símbolo de identidad barrial.
El proyecto legislativo destaca también el potencial turístico del espacio, que se ha integrado de manera natural a circuitos alternativos de arte urbano en la Buenos Aires. Visitantes locales e internacionales se acercan para fotografiar la fachada y descubrir objetos que marcaron distintas épocas de la tecnología doméstica.
Además de su valor artístico y cultural, la iniciativa resalta el componente ambiental de la obra, al promover la reutilización de residuos electrónicos desde una perspectiva creativa y sustentable.
En sus fundamentos, el proyecto subraya que la Casa Obopop genera un puente entre generaciones: mientras los adultos rememoran experiencias ligadas a esos dispositivos, niños y jóvenes se acercan por primera vez a tecnologías previas a la digitalización masiva.
Con este reconocimiento, los impulsores de la iniciativa buscan preservar y visibilizar un espacio que, sin planificación institucional previa, se transformó en un punto de referencia cultural y comunitario dentro de la ciudad. La propuesta ahora deberá ser tratada en la Legislatura porteña.


