Vecinas de Saavedra pintaron cuadros para una rifa solidaria en beneficio de comunidades originarias

Emilia y Amalia “Pocha” Rodríguez realizan esta acción mediante la ONG Ayuda a Pueblos Originarios.

Emilia y Amalia “Pocha” Rodríguez son dos hermanas de 80 y 75 años, respectivamente, que viven hace dos décadas en Saavedra, a cuadras del Parque Sarmiento. A través de la ONG Ayuda a Pueblos Originarios, pintaron dos cuadros que son el premio de una rifa solidaria. El 5 de marzo junto a otras dos personas se irán de viaje a Chaco y Salta para entregar donaciones a las comunidades autóctonas. Con lo recaudado garantizan el transporte.

“La gente se interesó un montón, nos quedaron muy pocos números. La rifa se sortea con la lotería nacional nocturna de este viernes 26 de febrero”, contaron en diálogo con este medio. Cada número cuesta $300 y se obtiene mediante las redes sociales de la ONG.

Emilia fue docente agraria y dio clases de dibujo y pintura en el centro de jubilados Argentina en Movimiento (Machaín 4516). Pintó un cuadro al que llamó “Pensamientos”, mide 70cms x 50 cms y fue hecho con óleos. Pocha, por su parte, trabajó toda su vida como enfermera. Hizo un cuadro llamado “Mesa de campo”, en acrílico, mide 50 cms x 40 cms.

Ambas desde hace años además de compartir el gusto por las artes plásticas -por el cual han expuesto en distintos lugares como la Sede Comuna 12-, están avocadas a realizar tareas solidarias.

“Hoy en día se necesita que la gente se entere como están viviendo nuestros hermanos aborígenes”, señalan y agregan: “Son olvidados totalmente, lo hemos visto y vivido en todos los viajes que hemos hecho a lo largo de los años. Hemos andado por muchos lados y visto la pobreza que hay”.

Por su cuenta o dentro de entidades han hecho tareas solidarias a lo largo de los años. “Viajamos muchos años a Formosa, Jujuy, Salta, Chaco. Visitamos entre otras a la comunidad pilagá. Antes de la pandemia viajábamos dos veces por año, estamos acostumbradas a los viajes largos”, relatan.

“Es impactante, es triste, ver a personas de todas las edades que no tienen un calzado para pisar la tierra. Estamos en siglo XXI y sin embargo hay gente que no tiene para comer. Eso nos motiva desde hace años a ayudar”, concluyen.