El Gobierno porteño habilita la despedidas familiares a pacientes con enfermedades terminales

“Es un tema que nos preocupa, y al que queremos dar una solución”, dijo el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós. El caso de Solange Musse reavivó el debate.

El Ministro de Salud de la Ciudad de Buenos, Aires, Fernán Quirós, dijo que el Gobierno porteño habilitará en los próximos días que los familiares se puedan despedir de pacientes con enfermedades terminales. Se aplicarán protocolos especiales, en medio de la pandemia, para poder dar el último adiós.

“Es un tema que hemos venido trabajando muchísimo en las últimas dos o tres semanas, que nos preocupa, y al que queremos dar una solución”, dijo el funcionario porteño.

El debate está latente casi desde el comienzo de la pandemia de Covid-19. No obstante, se acrecentó en los últimos días con el caso de Solange Musse, una joven enferma de cáncer a la que su padre no pudo ver antes de morir por las restricciones sanitarias en la provincia de Córdoba.

“Estamos trabajando un protocolo que requiere la discusión con los diferentes jefes de terapia intensiva porque no todas las terapias tienen la misma disposición, tenemos que hacerlo de manera segura para los familiares; estamos completando los protocolos”, dijo Quirós.

El Sanatorio Mater Dei (San Martín de Tours 2952, Comuna 14) permite en determinados casos que los familiares se despidan de pacientes terminales, con un estricto protocolo sanitario. Desde su implementación, cerca de una veintena de grupos familiares pudieron dar el último adiós.

“Entrevistamos al familiar, le instruimos perfectamente de lo que va a ver, cómo va a encontrar la terapia, cómo va a encontrar a su ser querido, con cuántos tubos… para que no se impresione en el inicio, y luego lo acompañamos a cambiarse con el equipo de protección personal, igual al que usamos nosotros, dándole el instructivo preciso porque la clave es eso, la colocación y el retiro del equipo de protección personal”, señaló a Efe el titular de Terapia Intensiva del centro, Bernardo de Diego.

El único requisito que debe cumplir el familiar que quiere realizar la visita es no pertenecer a ningún grupo de riesgo y cumplir con las normas, que permiten también “que acaricie al paciente de forma directa, con sus guantes, y que preferentemente con cierta distancia le hable suavemente al oído”.

El doctor Cristian Héctor García Roig, jefe de Terapia Intensiva de Pediatría del Mater Dei, fue uno de los profesionales que impulsaron desde un principio las visitas, y afirma que la idea se gestó en marzo, cuando vieron “que en Europa la situación era realmente acuciante y estaban colapsando con miles de muertos y viendo que empezaba a haber testimonios de personas que se morían solas”.

Se inspiraron en un protocolo que elaboró el hospital español Virgen de la Arrixaca, ubicado en Murcia. También miraron el Hospital Albert Einstein, en la ciudad brasileña de Sao Paulo, que también utiliza este tipo de visitas.