La Legislatura porteña conmemoró el 45° aniversario de la Masacre de San Patricio

Se aprobó una declaración que condena los asesinatos cometidos durante la última dictadura militar.

La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires conmemoró este jueves durante la sesión ordinaria el aniversario número 45 de la Masacre de San Patricio.

El 4 de Julio de 1976 fueron asesinados en la parroquia de San Patricio (Echeverría y Estomba) los sacerdotes Alfredo Leaden, Alfredo Kelly y Pedro Duffau y los seminaristas Salvador Barbeito y Emilio Barletti, miembros de la orden de los Palotinos.

En su recuerdo, el Poder Legislativo porteño aprobó un proyecto de Declaración elaborado por el legislador Claudio Ferreño, presidente del bloque Frente de Todos.

“Los sacerdotes y seminaristas quisieron ser silenciados por cuestionar las injusticias y la miseria de nuestra región y país, por hablar de y para los pobres y los humildes. La comunidad Palotina no solo está comprometida con el anuncio del Evangelio y de la fe, sino también con el mensaje de justicia, paz y ayuda a todos los indefensos. El objetivo de aquellos que ordenaron este aberrante hecho de pura maldad junto al autor material, un grupo de tareas de la Escuela de Mecánica de la Armada, falló. Las huellas de sus vidas y su entrega calan hondo en toda nuestra comunidad y se suman en los reclamos de Memoria, Verdad y Justicia”, señala la defensa del proyecto.

“La brutalidad y saña de estos crímenes nos espanta hasta el día de hoy. De acuerdo a los testimonios y tardías pericias, luego de fusilarlos por la espalda, los asesinos continuaron disparándoles y sus cuerpos recibieron hasta más de setenta proyectiles. Luego, junto a pintadas insultantes en las paredes y el destrozo general por el saqueo que realizaron en la parroquia, los homicidas alienaron los cuerpos de las víctimas y dejaron parte de una historieta de Mafalda de Quino, para dejar aún más en claro su mensaje de terror, profundo odio y burla.
Estos crímenes hoy continúan impunes dentro de los delitos de lesa humanidad que cometió la última dictadura cívico militar en su intento de pisotear y arrancarnos nuestra historia”, agregan.

“Durante mucho tiempo, las pericias se demoraron por parte de fiscales y jueces que encubrieron a los responsables, y cuadros militares que desde el primer momento se deslindaron de responsabilidades, acusando a “elementos subversivos” y a “grupos militares fuera de control”, buscando borrar con el tiempo, la confusión provocada y el anonimato lo que es imborrable en la memoria colectiva. Su impunidad no será eterna pero su condena popular sí”, reflexionan en el bloque.

En tanto, este domingo 4 de julio hubo una misa conmemorativa donde participaron distintas fuerzas vivas de las Comunas 12, 13 y del resto de la Ciudad de Buenos Aires.