Núñez: vence el plazo para que CUBA deje terrenos de la UBA frente al río y el Liceo Naval Militar dice que una cautelar les permite seguir

Los terrenos son de la Universidad de Buenos Aires, pero estaban en posesión de la Armada que dio permisos precarios a estas entidades.

Este viernes vence el plazo para que el Club Universitario de Buenos Aires (CUBA) abandone terrenos de la Universidad de Buenos Aires (UBA) que utiliza mediante permisos precarios con la Armada Argentina frente al Río de la Plata, en Núñez.

Lo mismo ocurre con los clubes Centro Naval y el Centro de Graduados del Liceo Naval Militar, el cual alude a que la Cámara de Apelaciones avaló una medida cautelar, por lo cual “ha desaparecido el peligro de ser obligados a desalojar el predio”, según sus autoridades.

El Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires intimó el miércoles 7 de octubre a que CUBA deje este viernes el inmueble de Cantilo 3215. Lo mismo hizo con otras entidades.

Mariano Genovesi, secretario General de la UBA, dijo a Página 12 que el Centro Naval no agotó la vía administrativa, por lo cual todavía puede presentar algún recurso judicial. En el caso del Centro de Graduados del Liceo Naval Militar, Genovesi explicó: “Tuvimos encontronazos, no nos dejaron ingresar en su momento para hacer una constatación lo cual nos obligó a iniciar con ellos, antes, acciones judiciales. Hay una orden de desalojo que tiene una medida cautelar que lo suspende a condición de que cumplan con una caución que ellos tienen que depositar, que es de 1.200.000 pesos mensuales retroactivo a abril, es decir 8.400.000 pesos. Todavía no lo han depositado, y si no lo depositan el oficial de justicia tiene ya orden de lanzamiento emitida por el juzgado”.

El Liceo Naval Militar a fines de septiembre emitió este comunicado a sus socios: “Continuando con nuestra nota informativa del día 19 del corriente, tenemos el agrado de poner en conocimiento de todos que la Cámara de Apelaciones, en el día de la fecha, confirmó la medida cautelar por la cual el Juez de Primera Instancia había ordenado la suspensión del desalojo y que, a la vez, redujo el valor de la contra-cautela de $ 4,360.000 a $ 1.200.000 mensuales. Para mejor entendimiento, brevemente, este es el fallo para el Centro de Graduados: Se ratificó que existe cierto grado de verosimilitud en los argumentos esgrimidos por el CGLNM con respecto a la titularidad de los terrenos ganados al río y mejoras materializadas en el predio. En función de ello, se confirmó la medida cautelar que, en principio, tiene una vigencia de 6 meses y que podrá extenderse en la medida que se mantenga activo el juicio en el cual se dilucida la legitimidad de la Universidad de Buenos Aires para ordenar el desalojo del predio. Se aceptó parcialmente el pedido interpuesto por el CGLNM para que se reduzca el depósito mensual – en concepto de garantía- a la suma $ 1.200.000. Es importante señalar que las sumas depositadas configuran un depósito en garantía, su destino final dependerá del resultado del juicio”.

“Consecuencias de este fallo de la Cámara de Apelaciones para el CGLNM: En lo inmediato, y en la medida que se deposite la garantía referida previamente, ha desaparecido el peligro de ser obligados a desalojar el predio. El CGLNM deberá ajustar sus ingresos y egresos para poder depositar mensualmente la suma fijada por la Cámara de Apelaciones. Se ha creado un espacio temporal para abrir un diálogo con todos los actores involucrados – posición que siempre hemos sustentado- a los fines de encontrar una solución integral que, con equilibrio, contemple los intereses de todos. Por medio del intercambio creativo de ideas y proyectos confiamos que una solución será encontrada. El conflicto no es el camino”.

El conflicto inicia a mediados del siglo XX. En el año 1958 el entonces presidente de la Nación Arturo Frondizi rubricó un decreto que transfiere terrenos ribereños a la UBA. Es donde hoy está la Reserva Ecológica Costanera Norte, Ciudad Universitaria. Luego se ratificó con una ley de 1961 donde además se autorizó a que la Armada Argentina use parte de ese predio hasta tanto la universidad no hiciera una dársena (todavía no está hecha).

En ese contexto, la Armada le dio un permiso de uso a título precario a CUBA, que inauguró el lugar como Sede Núñez el 19 de septiembre de 1959. El club no paga un canon, pero debe  mantener el canal de acceso a la bahía. También dio permisos similares, ratificados a lo largo de las décadas con otros convenios, al Centro Naval y Liceo Naval.

En 2018, la Armada Argentina mediante un convenio le restituyó a la Universidad estos 24.000 metros cuadrados, donde están los tres clubes. La UBA se comprometió a construir y financiar la dársena antes mencionada.

Genovesi explicó esta semana: “Después de muchos años de gestiones, en 2018 se firmó el acuerdo que restituyó las tierras. En el caso de la Universidad, por la autonomía, tenemos la administración de nuestros bienes, pero en el caso de la Armada tuvo que ratificar el convenio la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE). Recuperamos un terreno que es una reserva estratégica para la Universidad de cara al futuro, y que representa una fuente de ingresos importantes para el funcionamiento no solo de becas sino para obras de infraestructura”.

Y agregó que “a partir de ahí comenzaron las tratativas con los clubes a los que “les manifestamos que la universidad quería obtener ingresos por el uso de las superficies , y que se iba a llamar a una licitación para concesionar”. Uno de los pasos que dio la Universidad fue tasar a través del Banco de la Ciudad de Buenos Aires el valor locativo de las propiedades. La cotización arrojó que el canon que debería pagar CUBA es de 6 millones y medio de pesos por mes; el Liceo Naval 4 millones; y el Centro Naval, 2 millones.

En 2018, el rector de la UBA Alfredo Barbieri dijo: “Los terrenos siempre formaron parte de la Ciudad Universitaria. Sucede que hasta el momento nunca se pudieron usufructuar. Los reclamos de parte de la universidad siempre estuvieron, pero los cambios de gobierno con períodos militares incluidos dificultaron la restitución. En 2014 iniciamos la gestión formal con el Ministerio de Defensa y hubo voluntad política para llevar el reclamo legal hasta esta instancia”.

Añadió: “Nadie tiene que entrar en pánico. No va a ser de la noche a la mañana. Somos conscientes que está el club CUBA y el Centro Naval en el predio con usos precarios. Nos vamos a sentar con ellos a acordar un usufructo con los niveles de mercado que correspondan y también usaremos parte del terreno para seguir avanzando en actividades académicas y de investigación”.

La Universidad hizo tasar los predios en el Banco Ciudad y que, por su valor locativo, CUBA debería pagar 6 millones y medio de pesos por mes. El Liceo Naval, 4 millones y, el Centro Naval, 2 millones.