El norte y el sur de la CABA, unidos por el Pabellón Argentino

En plazas y bulevares de cuatro barrios porteños están los últimos tesoros de la Exposición Universal París 1889.

Del brillo de París al paisaje sereno de plazas y bulevares en Colegiales, Saavedra, Lugano y Villa Riachuelo. En el medio hubo turbulencias marítimas y un enorme desguace patrimonial. Los conjuntos escultóricos “La Agricultura” y “La Navegación” del Pabellón Argentino, además de su hermosura, son un monumento a la supervivencia.

Su viaje inició en la Exposición Universal de París de 1889. Del 6 de mayo al 31 de octubre se festejó el centenario de la Revolución Francesa con muestras de varias naciones. Argentina presentó su Pabellón el 25 de mayo al pie de la torre Eiffel. Fue obra del arquitecto francés Albert Ballú a pedido del presidente Miguel Juárez Celman. Hecho en hierro, estaba pintado en oro, tenía viteaux, lámparas multicolores y decoraciones variopintas. Sus cuatro esquinas lucían los conjuntos escultóricos “La Agricultura” y “La Navegación”, alegóricos al “Granero del mundo” y el fomento de la inmigración. A estos dos pares de estatuas con mástil los hizo el artista francés Louis-Ernest Barrias.

Tras la feria, el gobierno argentino quiso vender, sin éxito, el Pabellón. Entonces, lo regresaron a Buenos Aires en barco. Luego de una tormenta en altamar, donde se perdieron varios objetos valiosos, fue rearmado en 1893 sobre Plaza San Martín. Sirvió para la Exposición Internacional de Arte del Centenario (1910) y fue Museo Nacional de Bellas Artes (1910-1932), entre varios usos. Luego, para ampliar la plaza, desmantelaron el Pabellón. La mayoría de sus piezas se perdieron en distintas circunstancias, que hoy rozan la leyenda urbana.

Sobrevivió la escultura del dintel de entrada y se ubicó en el patio de la Escuela Técnica Raggio (Libertador y General Paz). En cuanto a “La Agricultura” y “La Navegación”, la “municipalidad tuvo la acertada idea” de distribuirlos en “ambos extremos de la ciudad”, relata Jorge Resnik, integrante de la Biblioteca de la Junta de Estudios Históricos y Culturales de Villa Lugano y Villa Riachuelo. Intervino la Secretaría de Obras Públicas, que dirigía Amilcar Razori a fines de los años treinta.

En el conjunto “La Agricultura” cada estatua tiene un ángel femenino que toca la trompeta con gesto de triunfo y una mujer sentada con un blasón argentino y un arado manual. En Saavedra instalaron una en el boulevard San Isidro Labrador al 4000 (misma altura de Cabildo). El pedestal tiene placas de bronce con el escudo nacional, el de la ciudad y una tercera rectangular que cita la historia del Pabellón. La otra está en el boulevard de Riestra y Leguizamón, Villa Lugano. El pedestal luce un mural reciente, hecho por vecinos, con la imagen de Manuel Belgrano.

Cada estatua de “La Navegación” repite la figura alada del triunfo junto a un hombre de piernas cruzadas que luce el blasón argentino y un timón de dirección con el relieve de un pez. Al norte se instaló sobre el boulevard de Zapiola y Los Incas, límite entre Belgrano y Colegiales. Al mástil lo rodea una cerca. Los vecinos suelen dejar flores. Al sur, desde marzo de 1936 Plaza Sud América de Villa Riachuelo (Fernández de la Cruz 6500) atesora la obra gemela. Está en el corazón del espacio verde, sobre un pedestal blanco y un playón de cemento. Ambas estatuas tienen la misma placa de Saavedra, la cual evoca la historia del Pabellón Argentino, protagonista de la Exposición Universal de París 1889.