Legislatura porteña: proponen destacar que Platense nombró socia honoraria a una nieta recuperada

María Victoria Moyano Artigas pasó su infancia en el club Calamar, cuando desconocía su verdadera identidad.

Legisladores del Frente de Todos impulsan un proyecto de Declaración en la Legislatura porteña para manifestar “beneplácito por el reconocimiento realizado por el Club Atlético Platense a María Victoria Moyano Artigas como socia honoraria en el marco del programa Identidades Calamares”, tal como informó este medio.

El autor del proyecto es el legislador Claudio Ferreño, y coautores Victoria Montenegro, Claudio Morresi y Santiago Roberto.

A la hora de fundamentar, los legisladores señalan: “El día 25 de Agosto de 1978 nace María Victoria Moyano Artigas en el Centro Clandestino de Detención “Pozo de Banfield”. Sus padres, María Asunción Artigas y Alfredo Moyano, militaban en el MLN-Tupamaros y fueron secuestrados por la última dictadura de nuestro país el 30 de Diciembre de 1977, en su domicilio de la localidad de Berazategui, Provincia de Buenos. Sus apropiadores serían Víctor Penna y María Elena Mauriño, quienes a través del hermano de Penna –comisario por ese entonces- la inscribirían como hija propia con una partida de nacimiento falsa. María Victoria fue restituida a su familia biológica gracias a la sospecha de su maestra de primer grado que hace la denuncia en Abuelas de Plaza de Mayo. Se dieron inicio a las acciones judiciales correspondientes y los resultados de los análisis de sangre confirmaron esa sospecha. El 31 de Diciembre de 1987 volvería a vivir con sus abuelas y empezaría a recuperar su identidad”.

Sobre la historia de María Victoria con el Club Atlético Platense, los fundamentos del proyecto sostienen: “Tiene su inicio durante esos 9 años en los cuales no conocía la verdad de sus orígenes. Sus apropiadores la llevarían a las instalaciones del Club para jugar y hacer deportes casi todos los días, por lo que muchos años de su infancia los pasaría allí. Los recuerdos de su infancia en Platense se resignificarían con la recuperación de su identidad y, las mismas circunstancias que la llevaron a estar ahí, luego la alejarían por 33 años”.

El regreso de María Victoria a Platense tuvo lugar gracias al programa “Identidades Calamares”, iniciativa del departamento de Derechos Humanos de Platense y los socios Mauro Rexach, Lucas Solimano y Anabella Castro. La idea de este proyecto es fortalecer los valores de igualdad, la justicia y la no discriminación en el club, lo cual está en consonancia con las reivindicaciones de Memoria, Verdad y Justicia para las víctimas del terrorismo de Estado que crecen día a día en varios clubes argentinos. El reencuentro después de tantos años sería un importante paso para María Victoria, que recibió su carnet de socia honoraria de parte del presidente del club, Pablo Bianchini.

María Victoria señala: “Entré al club, me emocioné y mis recuerdos de niña pesaron más que bajo qué circunstancias estaba en aquella etapa donde no conocía mi verdadera identidad. Pesó mucho más eso y me gustó que fuera así. No te pueden robar todo, incluidos hasta los lindos recuerdos. Estuve muy contenta de que me pasara eso”.

El proyecto concluye: “La entrega del carnet de socio honorario a María Victoria es especialmente significativa ya que busca reparar y cambiar el sentido del honor que implica recibir esta distinción. Lamentablemente, durante la última dictadura no fue raro que los dirigentes deportivos le otorgaran este status a los genocidas en el poder como forma de congraciarse políticamente. Esto se empezó a revertir en el regreso a la democracia y hoy se reconoce en este hecho. Celebramos que las políticas de Memoria, Verdad y Justicia se encuentren, una vez más, presentes en el trabajo de socios, hinchas y la dirigencia deportiva”.