El Barrio
Llega al recinto de la Legislatura porteña el proyecto para hacer una planta de separación de residuos en Saavedra
Vecinos elevaron el tenor de las quejas, y ahora alertan por la posibilidad de que también se habilite la incineración de basura en el barrio. Qué dice el texto parlamentario que este jueves podría aprobarse en primera lectura.
En los últimos días, los vecinos que se oponen al cambio de zonificación U34 para la manzana comprendida entre las calles Arias, Holmberg, Deheza y Av. Goyeneche, en el barrio porteño de Saavedra, pasaron de hablar de “planta de reciclaje” a “planta de incineración”.
En declaraciones a Saavedra Online, José Olivo, uno de los referentes del reclamo vecinal que este martes 1 de mayo fue eje de una nueva manifestación con corte parcial de tránsito, dijo que las autoridades del oficialismo “Quitaron del proyecto el anexo 2 que hacía mención al tipo de planta y abrieron la posibilidad de hacer lo que se les ocurra”.
Como en paralelo el oficialismo impulsa un proyecto para modificar la Ley de Basura Cero, que permitiría incinerar los sólidos no reciclables, los vecinos vinculan ambas iniciativas. Este otro proyecto, que se refiere a la quema de basura como un proceso de “termovalorización” con recupero energético, es resistido por entidades ambientalistas como Greenpeace, y, al igual que el de la planta para Saavedra, fue incluido en el temario de prelabor parlamentaria y todo indica que llegará al recinto este jueves 3 de mayo.
Saavedra Online analizó el dictamen de la Comisión de Planeamiento Urbano, emitido el 20 abril y despachado el día 25, que deja al proyecto en condiciones de ser debatido por el Cuerpo. El documento sostiene que el cambio de zonificación (se propone E4) se realiza a los fines de instalar un “Centro de separación de RSU Secos Semi-Automatizado”, cuya característica será la de una planta de tratamiento denominada MRF (“Material Recovery Facility”) que contará con “una línea automática completa para la recepción, separación y preparación de materiales reciclables provenientes de la recolección diferenciada para su posterior comercialización” capaz “de separar en forma automática aproximadamente 10 toneladas por hora de residuos secos”.
El texto parlamentario agrega que “Estas plantas no generan ningún tipo de olor, ni comportan emanación de gases ni ningún otro contaminante que pueda perjudicar la salud de las personas“ y conllevan “un mínimo impacto ambiental”.
El dictamen único de la Comisión considera además que “la instalación de una planta de tratamiento MRF en el predio referido dará a la Ciudad la posibilidad de tratar residuos en la zona norte de la misma, reduciendo considerablemente la huella de carbono, debido al menor traslado de los residuos que actualmente se envían a alguna de las plantas instaladas en zona sur“.
También se destaca “la ubicación inmejorable del predio” por encontrarse “muy próximo a los accesos Autopista Panamericana y Avenida General Paz, por lo que esta planta tendrá capacidad para dar servicio a gran cantidad de campanas y puntos verdes pertenecientes a espacios públicos, cubriendo las necesidades de las cooperativas (de cartoneros) de las diferentes zonas, que actualmente separan y clasifican los residuos en forma manual”.
En diálogo con Saavedra Online, el legislador de Unidad Ciudadana, Javier Andrade, quien es vicepresidente de la Comisión que dictaminó a favor de la iniciativa, dijo que “El proyecto que plantea el oficialismo representa una trampa, entre el reclamo genuino de los vecinos por un espacio verde y el derecho a trabajar de los laburantes de la planta. Con nuestro bloque vamos a buscar la mejor solución para que los vecinos tengan un espacio verde que es fundamental para su vida, y que los trabajadores puedan seguir trabajando y en mejores condiciones. Queremos un proyecto que contemple y sea una respuesta a las necesidades tanto de los vecinos como de los trabajadores”.
Andrade agregó que “Queremos que el gobierno brinde la información sobre las obras que se realizan en la ciudad, ya que en este caso, como en otros, se comienzan las obras pero no se informa a los vecinos de qué se trata. Entendemos que hay un destrato hacia los vecinos que viven en los alrededores, entre otros, por la falta de información oficial”.
Así las cosas, la Legislatura porteña podría sancionar la modificación urbanística en primera lectura. De ser así, luego habrá Audiencia Pública y un segundo debate en el recinto, para su eventual aprobación definitiva.
Para implementar el cambio de zonificación se requieren 31 votos. Como el bloque oficialista Vamos Juntos ostenta 34 bancas, reuniría por cuenta propia las voluntades necesarias para convertir en Ley el proyecto resistido en nuestro barrio. Los vecinos involucrados en el reclamo piden que haya un espacio verde y público (plaza).


